Uno de los retos más frecuentes cuando una familia incorpora un cachorro es ayudarle a gestionar la soledad de manera saludable. El Caniche, el Bichón Maltés y el Maltipoo son razas muy familiares, afectuosas y sensibles al vínculo humano. Por eso, si no se trabaja su independencia desde el principio, pueden sentirse inseguros cuando se quedan solos.
La buena noticia es que la ansiedad por separación se puede prevenir con rutinas simples, coherentes y aplicadas desde los primeros días. Esta guía te explica cómo conseguirlo para que tu cachorro aprenda a estar tranquilo en casa incluso cuando tú no estás.
Si estás valorando incorporar un nuevo compañero, puedes ver los cachorros disponibles, donde se crían Caniches, Bichones Maltés y Maltipoos con acompañamiento desde el nacimiento.
Comprender la ansiedad por separación
La ansiedad no aparece porque el cachorro se porte mal, sino porque todavía no ha aprendido que estar solo es seguro. Las razas pequeñas con un fuerte vínculo afectivo necesitan un proceso gradual que les enseñe a tolerar la separación sin angustia. Con una rutina bien planteada, este aprendizaje es sencillo.
Preparar el entorno para la tranquilidad
Antes de empezar cualquier ejercicio, es importante que el cachorro tenga un espacio propio donde sentirse protegido. Debe ser un lugar cómodo, tranquilo y sin demasiados estímulos. Una cama suave, una manta con olor familiar, un peluche o juguetes adecuados son suficientes para que asocie ese rincón con bienestar y descanso.
Rutina para enseñar a tu cachorro a quedarse solo
1. Separaciones muy cortas
Los primeros días deben ser separaciones de segundos, no de minutos. Sal de la habitación y vuelve enseguida. Repite este ejercicio varias veces hasta que notes que el cachorro deja de reaccionar a tu salida.
2. Incremento gradual
Cuando observes tranquilidad, comienza a aumentar el tiempo de ausencia: 30 segundos, 1 minuto, 3 minutos, 5 minutos. No avances si el cachorro todavía muestra inseguridad; el progreso debe ajustarse a su ritmo.
3. Evita saludos exagerados
Si vuelves con demasiada emoción, refuerzas la idea de que tu ausencia fue “algo importante”. Las entradas y salidas deben ser normales, siempre con un tono tranquilo.
4. Usa juguetes enriquecidos
Juguetes interactivos, mordedores seguros o actividades que mantengan su mente ocupada ayudan a que el cachorro asocie tu ausencia con calma y entretenimiento.
5. Mantén horarios estables
Las razas pequeñas necesitan estructura. Una rutina constante les da seguridad y acelera el proceso de aprendizaje.
Señales de que el cachorro está avanzando
Cada cachorro evoluciona a su ritmo, pero estas señales indican que el proceso va bien:
Duerme tranquilo cuando no estás en la habitación.
No gime ni ladra al quedarse solo.
Puede entretenerse con sus juguetes.
Se muestra más seguro en su propio espacio.
Si estás empezando con un cachorro y quieres conocer el enfoque de la crianza y socialización, puedes visitar la sección Sobre nosotros, donde se explica el proceso de cuidado desde el nacimiento.
¿Las tres razas aprenden igual?
Aunque los Caniches, Bichones Maltés y Maltipoos tienen personalidades diferentes, todos pueden aprender a quedarse solos sin ansiedad si se siguen rutinas adecuadas.
El Caniche aprende rápido, pero necesita estimulación para evitar aburrirse.
El Bichón Maltés es más sensible y puede necesitar un proceso más suave.
El Maltipoo suele adaptarse con facilidad gracias a su equilibrio natural.
La clave no es la raza, sino la consistencia.
Qué evitar durante el proceso
Algunos errores comunes pueden retrasar el aprendizaje:
Salir sin haber hecho un ejercicio previo de separación.
Volver inmediatamente si el cachorro llora.
Dejarlo solo por primera vez durante horas.
Cambiar los horarios constantemente.
Poner objetos peligrosos a su alcance.
Lo importante es mantener calma, orden y repeticiones diarias.
Refuerzo de independencia en el día a día
Además de los ejercicios principales, hay hábitos que fortalecen la independencia emocional:
Permitir que el cachorro pase ratos en su cama mientras haces otras actividades.
Evitar responder de inmediato cada vez que pide atención.
Fomentar momentos de relajación sin contacto constante.
Introducir tiempos de descanso después del juego.
Pequeños hábitos repetidos generan una gran mejora.
Qué hacer si el cachorro llora
Es normal que un cachorro llore los primeros días, pero no debes volver inmediatamente. Espera unos segundos antes de regresar para no reforzar esa conducta. Si el llanto es prolongado, baja el nivel de dificultad y vuelve a separaciones más cortas.
Errores frecuentes que conviene evitar
Despedirse con dramatismo.
Regañar al cachorro por sentirse inseguro.
Dejarlo sin juguetes o sin actividades tranquilas.
No marcar una rutina clara.
Aumentar los tiempos demasiado rápido.
Cuando el proceso se hace con paciencia y estrategia, funciona siempre.
Conclusión
Enseñar a un cachorro a quedarse solo es un proceso que requiere tiempo, constancia y calma. Ningún cachorro “aprende a la fuerza”; necesita guía y pasos pequeños. Con un enfoque gradual, tanto el Caniche como el Bichón Maltés y el Maltipoo pueden convertirse en perros equilibrados, seguros y capaces de tolerar la soledad sin angustia.
Si necesitas orientación personalizada para saber qué raza encaja mejor contigo, o si estás listo para dar el paso, puedes escribir desde la página de Contacto.